De Camino
Buscar la Claridad en la
noche oscura para mí ha sido un esfuerzo penoso, arduo, agotador
incluso.
Además sentir la
oposición, la hostilidad, de mis allegados y vecinos en ocasiones me
derrumbó. Depresión es la palabra. Pero como sigo de Camino aun
produzco cosas curiosas, o las atraigo, lo que sea... De la
Conciencia surge la materia, a más consciente mejor soy, esto es
materialmente cierto.
Otra cosa es que solo
consideramos material el cuerpo carnal;
esta es una versión muy reduccionista de nuestra realidad.
Las
ideas no nacen de un estómago bien lleno si no al revés. Es
discurriendo con mi esposa que decidimos comer esto o lo otro, más
cantidad o menos. Mirar las cosas con humor les quita bastante
misterio, es cierto pero confío en que este libro les ayude a mirar
los sucesos por venir sin espantarse. Siempre recuerde usted que
decir las cosas claras, relatar los eventos tal y como los percibió,
le puede traer consecuencias nefastas. Yo soy escritor, de fantasía,
ciencia ficción, cosas así, así pues usted tome mi mensaje como
mejor le parezca pero no fastidie al mensajero si no le entiende a la
perfección.
Yo
sigo de Camino, aunque conozco el final, pues me encanta su compañía,
la de ustedes, esa es mi verdad.
Como
sigue de actualidad el evento llamado 3I/ATLAS abundaré algo más en
el asunto, que tenía ya casi olvidado. Era, fue, una nave grande y
muy antigua, que fue destruida el día 3 de octubre cuando pasaba
sobre el planeta Marte. Produjo un buen fogonazo que fue visto por
los telescopios que la seguían, pero como no era una máquina tan
simple como el automóvil que hay aparcado en la calle sucedieron a
continuación cosas curiosas.
La
primera es que su navegante, pues tenía un navegante fue llamado a
dar explicaciones por su comportamiento. La segunda, y más
interesante, es que la nave, recuerden esto:
antiquísima, tenía conciencia propia, privativa, y ya había pasado
por muchos sistemas estelares, este inclusive hace miles y millones
de años. Más de una vez.
El
níquel de su carcasa, para que usted me entienda, es un material con
memoria, toda la forma, exterior e interior, tenía memoria, y el
conjunto al completo una conciencia, no como la de un terrícola
parlanchín... pero conciencia. ¿Pueden tener conciencia las
"máquinas"?
Si
usted aún no lo ha descubierto es que está en los primeros pasos
del Camino. ¿Tienen conciencia, personalidad propia, las
locomotoras? Le preguntaba yo a mi abuelo maquinista hará casi 60
años.
Vaya
que si la tienen, me decía, pero me costó muchos años darme cuenta
del hecho.
El
follón y la destrucción no vino por la nave si no por el navegante
que subió a bordo hace unas fechas, en el espacio no se cuenta el
tiempo por horas y días pero es para que usted me entienda. Subió,
pues no dejaba de ser uno de la raza de sus antiguos constructores, y
por tanto muy sabio y de fuerte conciencia. Hasta finales del mes de
septiembre todo iba miel sobre hojuelas, se aproximaba el asunto a la
novela Cita con Rama. Bien, ¿y luego?
Y
luego vinieron los filipinos, ya te digo.
No
venía solo, detrás, al rebufo de la gran nave, venían otras
artesanías más pequeñas pero repletas de gente con muy malas
intenciones hacia la gente de este planeta, por oscuros motivos que
Dios quiera que algún día se atrevan a bajar y contarnos. El caso
es que enterada La Superioridad del asunto decidió cortar por lo
sano y evitar males mayores. Kapumm...
Ahora
es tan solo una nube de materiales intentando recuperar su aspecto
anterior, así, tal cual.
Lo
siento mucho, de veras, por la nave, un prodigio de artesanía.
Inmensa.
Esta
crisis ya es pasado y confío en que pueda continuar su viaje estelar
y que si regresa alguna vez la situación en esta zona de la galaxia
no esté tan revuelta como en estos momentos. No soy yo de desearle
la destrucción a nada o a alguien, pero si vienen a por mí...
Buen
Camino, nave peregrina, y que te recuperes lo mejor que sepas.