25 años después algunos periodistas muy influyentes se están enterando de lo que sucedió en la ciudad de Nueva York un 11 de septiembre. No fue exactamente como nos lo contaron en aquellos días.
Como ya tengo publicado muchos textos no volveré sobre el mismo tema.
Aquel suceso fue otro capítulo más de la guerra por la percepción, por la idea que tenemos del mundo.
Se impuso la opción de los que demolieron las torres. 3 torres, si recuerdo bien.
Aquel día unos cuantos se asustaron y lloraron, otros muchos se alegraron y gritaron, mentecatos.
Se trataba de crear una gran conmoción y las televisiones la amplificaron. Afganos e iraquíes pagarían los platos rotos, y los de las voladuras ganaron millones de dólares.
¿Qué fue lo que creímos que pasó aquel día?
La realidad fue... un empujón. Y una gran demolición.
Hace unos días hemos presenciado una operación similar: la invasión de Ceuta, y un gobierno que “no sabía nada”. Sigue sin querer saber algo, más de un mes después.
¿Cuántos millones se habrán metido en el bote estos malhechores?
