Boletín de Hospitaleros Voluntarios, Julio 2026

 


  Novedades 

 Estamos de enhorabuena, tres nuevos albergues: 

El 10 de junio hemos abierto el albergue de Jaca. Después de un largo periodo con el albergue cerrado por afectarle las obras de rehabilitación del edificio contiguo (antiguo hospital de la ciudad, reconvertido en escuela de música). Hemos firmado por 4 años prorrogables con el ayuntamiento de la ciudad, la gestión integral del albergue de peregrinos. Es nuestro tercer albergue en el Camino Frances por Aragón. 

El 30 de junio se realizó la fiesta de inauguración del albergue de Camargo (Cantabria) es por ahora nuestro único albergue en el Camino del Norte. Con la inestimable ayuda de los Amigos del camino de Santiago por Cantabria, y los acuerdo con los responsables municipales, hemos puesto en marcha este ilusionante proyecto junto a la escuela de medio ambiente de Camargo. 

Y el 1 de julio empezamos a trabajar en el albergue municipal de Logroño, albergue al que hemos accedido en concurso público convocado por el ayuntamiento de la ciudad. El Camino Frances y en una de sus principales capitales estarán los hospitaleros voluntarios siendo portadores de hospitalidad jacobea en su albergue. Logroño por ahora es la única población donde nuestro colectivo colabora en dos albergues, el parroquial de Santiago el Real y el municipal. 

Ya estamos en plena temporada y tenemos cubierto casi todos los destinos en los diferentes albergues. Seguimos necesitando de vuestros ofrecimientos para completa el 100% de los turnos que necesitamos hasta finales de año. Todos los voluntarios que hayan sido hospitaleros en el primer semestre del año y quiera repetir destino, puede volver a solicitar albergue. Así como los que no lo hayan hecho y quieran hacerlo ahora hasta diciembre de 2026. 

 Feliz verano a todos. 

 VOLUNTARIOS 

Una Colaboración

 De: Paul Bartley 

Empecé el Camino en Sarria porque, siendo sincero, quería la Compostela y no tenía tiempo para hacer la ruta completa. Eso fue lo que les dije a mis amigos antes de viajar a España. Lo que no les dije fue que también estaba huyendo un poco de mi vida.

Llegué a Sarria con una mochila demasiado pesada y unas botas prácticamente nuevas. El primer día pensé que había cometido un error. Me dolían los hombros, hacía frío y todos parecían saber exactamente lo que estaban haciendo menos yo. Pero el Camino tiene algo extraño. Poco a poco deja de importar quién eres fuera de allí. 

Caminando entre bosques gallegos, aldeas pequeñas y caminos llenos de barro, empecé a hablar con desconocidos como si los conociera de toda la vida. Un coreano que llevaba tres meses caminando. Una mujer alemana que había perdido a su esposo el año anterior. Un argentino que decía que el Camino servía para “ordenarte la cabeza”. 

Cada día terminaba agotado, pero dormía mejor que en años. 

Cuando finalmente vi las torres de la Catedral de Santiago de Compostela, sentí algo raro. Pensé que iba a emocionarme muchísimo, pero en realidad me quedé quieto mirando la plaza en silencio. Había esperado tanto ese momento que no sabía qué hacer después. 

Entré a la catedral, abracé a algunos compañeros y recogí mi Compostela. 

 Técnicamente, el viaje había terminado. 

Pero esa noche, sentado en un bar cerca de la Plaza del Obradoiro, escuché a otros peregrinos hablar de Fisterra y Muxía. “El verdadero final está en el océano”, dijo uno de ellos. 

Y no sé por qué, pero al día siguiente seguí caminando. El camino hacia Fisterra era diferente. Mucho más silencioso. Ya no había tanta gente preocupada por llegar o sellar credenciales. Parecía que todos caminaban más despacio, como si nadie quisiera que aquello acabara. 

Recuerdo perfectamente el momento en que vi el Atlántico por primera vez. Después de tantos días entre árboles y pueblos, apareció el mar inmenso frente a mí. Entendí por qué los romanos llamaban a ese lugar Fin del Mundo. 

Llegué al faro de Fisterra justo antes del atardecer. El viento era tan fuerte que casi no podía mantenerme de pie. Me senté sobre unas rocas y vi cómo el sol desaparecía lentamente en el océano. 

Por primera vez en mucho tiempo, no pensé en el trabajo, ni en el futuro, ni en todo lo que me esperaba al volver a casa. 

Solo estaba allí.

Después continué hasta Muxía. El camino entre ambos pueblos fue probablemente el más bonito de todos. Más salvaje, más íntimo. En Muxía, frente al Santuario da Virxe da Barca, entendí algo sencillo: el Camino nunca fue realmente sobre llegar a Santiago. 

Era sobre aprender a seguir caminando incluso cuando ya no tienes obligación de hacerlo. Y quizá por eso terminé el viaje allí, mirando el mar golpeando las piedras, sintiendo que había dejado algo atrás en cada etapa. 

Convocatorias 

II Fiesta de la Hospitalidad en Grañón 

 El fin de semana del 24, 25 y 26 de julio, celebramos además del día de Santiago Apóstol la II fiesta de la hospitalidad en Grañón. 

 Guardad ese fin de semana para vivir y celebrar la amistad y la hospitalidad en Grañón.

Plantando en el Camino de Santiago

 


Plantando en el Camino de Santiago


En Calzadilla de los Hermanillos, y después sembrando semillas en el tramo hasta Calzada del Coto.

A comer paramos en Sahagún, en el restaurante San Facundo, y de sobremesa visita al Santuario de la Peregrina.

Con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León.

Noviembre del año 2017


Reina de la nieve, de Joan D. Vinge


 

Reina de la nieve, de Joan D. Vinge


Novela publicada en el año 1980


Un médico galáctico acompaña a la reina de Estío a un dormitorio, durante un carnaval o similar, donde una pareja de jóvenes. Tiene que realizar implantes clónicos de la pareja, si salen bien el médico será recompensado con 25 años extra de vida propia. Así será un tipo bien longevo.

Aparece ahora en el relato una sibila: es canalizadora. ¿Y eso?

Preguntar y yo responderé. Luna y su ¿primo? Destellos son los únicos que se acercan a la sibila y se ponen a charlar normalmente. Los demás la temen.

La reina Arienrhod, como se pronuncie, soporta más mal que bien la presencia en su ciudad y reino de la policía de La Hegemonía, algo galáctico o así; está deseando que abandonen el planeta cuanto antes pero no es capaz de imaginar lo que vendrá a continuación, una vez se hayan ido los espacianos.

Luna se ha separado de Destellos, quiere ser sibila. ¿Y eso pa´qué?

Destellos anda por Carbunclo, pasándolo verdaderamente mal. Y como de mal en peor solo se le ocurre que desafiar al amante oficial de la Reina de la Nieve, tocando la flauta...

Ganará el joven flautista, aún menor de edad, en singular combate al guardaespaldas oficial de la reina cachonda. ¿Te lo puedes creer?


Yo ahí lo dejé, un coñazo de libro, un ladrillo que regalaré al primero que me lo pida.

En este enlace una estupenda crítica... https://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op01321.htm


Boletín de Hospitaleros Voluntarios, Julio 2026

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