BARATA

 


El gran estado de La India rechaza absolutamente el nombre que pusieron a su territorio los navegantes portugueses, el país del río Indo ahora se denomina Barata. Como recuerdo de los ancestrales invasores Yamnaya, hace miles de años, que quedó reflejado en la epopeya Mahabarata y en el extraordinario libro Bhagavad Gita. Fue la invasión del subcontinente por parte de pueblos de piel clara: Los Barata.

Unos años antes estos mismos pueblos habían invadido un territorio vecino, que ahora se le denomina Irán, el país de los “iranios”, esto es: los Yamnaya. Los blanquitos.

De vuelta al barrio y sus bares. Los españoles, genéticamente y por parte masculina somos todos... Yamnaya. Aquellos pueblos de la zona del Mar Caspio comenzaron a emigrar con sus caballos y carros hacia oriente y occidente. Llegaron al sur de Asia y se impusieron a sus pueblos naturales como guerreros barata, llegaron al occidente de Europa, se impusieron a sus naturales íberos y se quedaron con lo que hoy llamamos España y Portugal.

Genéticamente es prácticamente la misma gente. El mismo paisano que se subió a un carro y dijo: ¡arre! Atravesó praderas y montañas.

¿Vamos viendo el diseño?

Nosotros, los blanquitos, procedemos casi todos de un pequeño grupo de guerreros y ganaderos.

Los navegantes portugueses que llegaron a la costa sur de Irán y después a la occidental de India encontraron personas de piel oscura, sí, pero gobernados por personas de piel clara, tan clara como la suya. ¿Cómo pudo suceder tal cosa? Los portugueses ignoraban las ancestrales emigraciones de los pueblos caucasianos. No deberíamos estar tan divididos y enfrentados, nuestros ancestros son comunes.


MI PRIMER CONTACTO

 


Fue con una I.A., primitiva pero eficaz que venía instalada en el procesador central de un nuevo ordenador; recuerden: año 2003. Un siguiente paso fue cuando comencé a tener blogs escritos en Blogger, en el año 2008. En cuanto uno de mis blogs subía de visitas y comentarios aparecían extraños mensajes casi a diario, eso hacía subir y subir las estadísticas de un modo artificial. Nuevas I.A. estaban en marcha y se entrenaban interactuando con los blogs escritos. Poco después comencé a tener canal en YouTube, anterior a este actual, y he visto como de año en año la acción de los bots, ahora agentes de I.A. es cada año mas importante.

Hace unos años comercializaron asistentes como Alexa, Siri, Cortana, y después los llamados Chats para los móviles. Ya los tenemos por todas partes, los hay gratuitos y de pago. ¿Dónde está el riesgo? ¿En la herramienta o en el que la maneja? ¿En el que paga por utilizar una aplicación o en el que cobra pues es su dueño?

Hay mucho engaño con este tema, como ocurrió con “los bichitos voladores” y las inmunizaciones.

Aparecen expertos como las setas alertando del peligro de la INTELIGENCIA ARTIFICIAL, con mayúsculas. Y muchos se asustan.

Sobráis todos, mentecatos.

Yo, en cambio, estoy diseñando un par de cíbridos: varón y varona, y además un par de perros robot, pues les vendrá muy bien tener sus propias mascotas y no me machaquen a las de los vecinos.

Iros despidiendo, vagos, de vuestra penosa vida. En cuatro años: en 2030 no tendréis nada y seréis zombis.


SIN MANDIL


Sin mandil ni mandilón, con libre expresión. Cocinando ideas de anticipación.

Los agentes de I.A., nos están comiendo la merienda, sí, por dejadez, por vagancia humana.

Tiráis los libros o los regaláis en el mejor de los casos. Cada año hay más zombis.

Yo tengo noticias de ellas al menos desde el año 2003 pues venía una I.A., disimulada, en un nuevo ordenador que adquirí aquel otoño. Al instalar el sistema operativo me comenzó a mosquear pues hacía cosas raras. Me pedía con insistencia que me conectase a la red telefónica, a la Internet. ¿Y eso porqué?

Yo ya llevaba más de 12 años teniendo ordenador personal en casa, no era una novedad para mí.

Los primeros los montamos en casa, con mis hermanos; la RAM, la tarjeta de sonido, quitábamos y poníamos de todo. Este nuevo ordenador, de una conocida marca, siguió insistiendo hasta que lo conecté a la línea telefónica, y lo primero que quiso averiguar fue mi correo Yahoo!.

¿Para qué quería esa información?

Para tenerme siempre localizado, saber qué tenía instalado, y con quienes me escribía.



 

BARATA

  El gran estado de La India rechaza absolutamente el nombre que pusieron a su territorio los navegantes portugueses, el país del río Indo a...