El género humano
tiene una virtud poco conocida: si se le atiende adecuadamente y se
practica constantemente con él... ¡mejora! Sí, es así, usted
observe a las chicas de la nueva generación.
Impresionante su
desarrollo, ¿verdad? Tienen poco que ver con sus antepasadas de la
Edad de Hierro. Por su aspecto general lo digo.
Vamos lentos pero
somos constantes en nuestra intención de practicar con ellas. Si nos
permiten agraciarles lo suficiente sus nietos desafiarán a todas las
bellezas galácticas. Serán impresionantes en cuerpo y alma. Usted
comience por mirarles a los ojos; ¡sí!, eso que tienen más arriba
de las...
Usted practique a
diario charlando con ellas sin apartar la mirada, y verá como le
mejoran.
Sienta la codicia
de conseguir una mirada más, una amiga, un amigo en su otra parte, y
no se arrepentirá.
Aprender por
aprender, sin compartir lo ya sabido, es como cultivar un campo y no
recoger de lo que has sembrado, queda al olvido. Así no podrá
convidar usted a los vecinos.
Cuanto más
practicas en compartir mejor te sale y comunicas lo aprendido; así
estoy haciendo con estos vídeos, un videolibro, que me tiene muy
entretenido. Cuantas más ideas les paso a ustedes mejores me llegan;
sí, que yo era un lego en esto hace unos meses.
No sabía ni usar
el inmóvil para grabar vídeos, pues siempre lo tengo guardado en un
cajón de la mesa, y la mayor parte del tiempo en modo avión.
Prefiero otro tipo de comunicación.
Nuestro mejor nexo
de unión en este mundo es el sexo, después están las emociones;
ya, en ese nudo que tenemos en la barriga que llamamos ombligo. El
cordón umbilical, seguro que ustedes sabrán todo eso. Cachito con
cachito, tripita con tripita...
Este verano pasado
he visto a muchas chicas, muy bellas por cierto, con el ombligo al
aire y los pantalones muy cortos, enseñando glúteos. Fascinante.
Yo no soy un
moralista, observo y apunto. Parece que pusieran su cuerpo carnal en
almoneda, pero no es más que la piel lo que ofrecen y sus tatuajes,
su alma está bien resguardada. Bellezones.
¿Soy un
presuntuoso?
Seguramente, con
las mujeres, ya, así como me ven, pero en modo espiritual caigo de
bruces a sus pies, rendido ante sus almas maravillosas.
Ustedes,
prodigiosas, ¿no se ven el alma? ¿Ni propia ni ajena?
Toda la belleza del
universo está en sus ojos, en sus iris fascinantes, en su mirada
profunda y misteriosa que tan solo dirigen a quienes ustedes quieren.
Todo el tiempo está
en sus ojos, la fuente de la Creación está en su pupila. No
necesito ir más allá.
Ustedes, madres,
nos crean y nos destruyen. No me vean como a un enemigo, soy un
aprendiz, un amateur de amigo y si les agrado no me rechacen, mejor
me acepten en su círculo íntimo.
No las de comer,
hablo de las otras, las que hacíamos para aprobar los exámenes,
incluso con buena nota. ¡Qué antigualla! ¿Verdad?
Hoy día los chicos
compran unas gafas con I.A., en las cuales pueden consultar todos los
datos que necesiten en los exámenes. En Noruega ya están a punto de
prohibirlas en clase y sobre todo en los exámenes.
Por otro lado
observo que las chicas se colocan uñas muy largas, postizas, como de
película de terror, para alejar a los lobos y vampiros que tienen de
compañeros de clase, que no hacen más que mirarles las... y no
atienden al profesor y sus explicaciones. Para aprobar los cursos ya
tienen las gafas especiales, pero en relaciones personales suspenden
todos ellos.
Angustiados por su
soledad, hiperconectados pero solitarios, están obsesionados por
tener, pero sin ser, algo propio; dicen estar horrorizados por si
caen en una relación de pareja cuando a diario pueden “consultar”
con varias I.A. ¡Parecen tan reales! bellísimas. Pero, lo siento,
corazones, esas amigas virtuales nunca arañarán vuestra espalda ni
os sacarán los granos de ahí detrás tras haber hecho, consumado,
el Fecho Carnal.
Deberíais pedir un
escáner o algo así, que os miren bien lo machacados que estáis.
Si ella te saca los
puntos negros de tu piel... ¡eso es amor! Y lo demás son ilusiones.