Sin mandil ni mandilón, con libre expresión. Cocinando ideas de anticipación.
Los agentes de I.A., nos están comiendo la merienda, sí, por dejadez, por vagancia humana.
Tiráis los libros o los regaláis en el mejor de los casos. Cada año hay más zombis.
Yo tengo noticias de ellas al menos desde el año 2003 pues venía una I.A., disimulada, en un nuevo ordenador que adquirí aquel otoño. Al instalar el sistema operativo me comenzó a mosquear pues hacía cosas raras. Me pedía con insistencia que me conectase a la red telefónica, a la Internet. ¿Y eso porqué?
Yo ya llevaba más de 12 años teniendo ordenador personal en casa, no era una novedad para mí.
Los primeros los montamos en casa, con mis hermanos; la RAM, la tarjeta de sonido, quitábamos y poníamos de todo. Este nuevo ordenador, de una conocida marca, siguió insistiendo hasta que lo conecté a la línea telefónica, y lo primero que quiso averiguar fue mi correo Yahoo!.
¿Para qué quería esa información?
Para tenerme siempre localizado, saber qué tenía instalado, y con quienes me escribía.
