El gran estado de La India rechaza absolutamente el nombre que pusieron a su territorio los navegantes portugueses, el país del río Indo ahora se denomina Barata. Como recuerdo de los ancestrales invasores Yamnaya, hace miles de años, que quedó reflejado en la epopeya Mahabarata y en el extraordinario libro Bhagavad Gita. Fue la invasión del subcontinente por parte de pueblos de piel clara: Los Barata.
Unos años antes estos mismos pueblos habían invadido un territorio vecino, que ahora se le denomina Irán, el país de los “iranios”, esto es: los Yamnaya. Los blanquitos.
De vuelta al barrio y sus bares. Los españoles, genéticamente y por parte masculina somos todos... Yamnaya. Aquellos pueblos de la zona del Mar Caspio comenzaron a emigrar con sus caballos y carros hacia oriente y occidente. Llegaron al sur de Asia y se impusieron a sus pueblos naturales como guerreros barata, llegaron al occidente de Europa, se impusieron a sus naturales íberos y se quedaron con lo que hoy llamamos España y Portugal.
Genéticamente es prácticamente la misma gente. El mismo paisano que se subió a un carro y dijo: ¡arre! Atravesó praderas y montañas.
¿Vamos viendo el diseño?
Nosotros, los blanquitos, procedemos casi todos de un pequeño grupo de guerreros y ganaderos.
Los navegantes portugueses que llegaron a la costa sur de Irán y después a la occidental de India encontraron personas de piel oscura, sí, pero gobernados por personas de piel clara, tan clara como la suya. ¿Cómo pudo suceder tal cosa? Los portugueses ignoraban las ancestrales emigraciones de los pueblos caucasianos. No deberíamos estar tan divididos y enfrentados, nuestros ancestros son comunes.