Si la percepción de usted se limita a las tres dimensiones y densidades básicas usted estará siempre dominado por los que manejan 4, 5, 6...
Y padecerá conmociones. Ellos lo llaman “empujones”, para ver si el público reacciona.
Anticípese a sus jugarretas, pase ya del cambio climático, de la Agenda 2030, de los trans...
Mejor esté usted atento a los manejos de los agentes de I.A.
Los están utilizando como armas en la guerra cognitiva. Programando y reprogramando constantemente sus interacciones con el público, los paganos. Paganinis, que ni esto ni lo otro entienden del funcionamiento de la percepción, pero eso sí: pagan fielmente sus impuestos, o diezmos.
Si usted se ve pobre, usted será pobre sin remedio. No es cuestión de dinero, es su percepción, vecino.
¡Más dinero! ¿Verdad?
Les recomiendo leer Los Miserables, de Víctor Hugo, o algo más actual: La rebelión de las masas, de Ortega y Gasset. Mis filisteos vecinos, os quiero mucho.
Salgan ya del hoyo y del arroyo.
¿Recuerdan lo que les dije de los dogmas? Igualmente no permiten dudar de la verdad oficial; las dudas tendrán que esperar 25 o 50 años para disiparse.
En esta guerra por la percepción, la imagen del mundo, algunas de sus mejores armas está resultando ser los teléfonos y las redes sociales, de las cuales tienen un control férreo y constante. Es fácil programar eventos y con ellos crear una conmoción.
Recuerden Ceuta, este verano.
Es fácil. Así lo hicieron.
No olviden ustedes lo que dijo el poeta: Es la destrucción o el amor.
Ustedes eligen, es su elección. Después no se quejen. Si usted compra un mundo insolidario, brutal, desanimado, trans... lo que sea, ese camino le llevará a un mundo tenebroso; usted estará siempre temeroso, pues es muy cruel, de explotación continuada. Le sacarán diezmos por todas partes, todos los años.
Mientras no volvamos a los holocaustos de toros dedicados a los dioses, nosotros, los europeos, iremos librando. Libraremos galibo por los túneles de esta realidad programada.
