Etapa
entre Grado y Salas, con la Asociación de Amigos del Camino de
Santiago de León. Parando especialmente en el Monasterio de San
Salvador de Cornellana y el palacio de los Valdés-Salas, en Salas.
Estupendo
recibimiento en el albergue de Grado por parte del hospitalero Emilio
Lueje.
Daniel es un chico que fue abandonado
por su madre a los cinco años en un poblado del Cinturón de la
Biblia, el Medio Oeste de Norteamérica.
Su madre quiere ser voladora y no
seguir viviendo con la gente que se no levanta los pies del suelo,
como los creyentes evangélicos. Cuando Daniel llega a los nueve años
su madre regresa desde Nueva York para quedarse a vivir con su padre
y con él. Ella no es capaz de separar su conciencia de su cuerpo
carnal y volar libremente, ni siquiera escuchando la mejor de las
músicas.
Daniel va creciendo y desarrolla una
extraña pasión: la lectura de libros extraños, de temas
fantásticos.
En un viaje a una ciudad desaparece su
amigo Eugene y le echarán la culpa a Daniel. Después le enviarán a
la cárcel por vender periódicos de otro estado, algo prohibido en
el suyo. Es un estado policial y bíblico. En la cárcel conoce a una
chica que una vez, cantando, se separó de su cuerpo y voló.
Entonces Daniel querrá aprender a cantar.
Conoce a una chica rica, Beodicea, y su
padre le obligará a casarse.
La pareja se va de viaje de luna de
miel y desaparece por causas sospechosas.
Daniel tendrá que trabajar de
acomodador en un teatro de ópera.
Y terminará siendo un famoso cantante
de operetas, o algo así.
Una buena novela, de tipo especulativo,
que se alarga demasiado. El autor suelta tanto cosas buenas como
bastante mala baba. Siendo judío y ateo se burla de los cristianos,
no para de contarnos cada poco que es homosexual.
Kuniz el celta, es mi nueva
novela publicada pues lo prometido es deuda.
Es la tercera que escribo con la misma
dirección: conocer cómo fueron las migraciones hacia la península
ibérica durante milenios. Ancestral Migración llegaba hasta
la Edad de Bronce y la invasión de los pastores de Europa Oriental;
Camino del Herrero relata una primera llegada de la cultura
del hierro hasta la costa atlántica.
Kuniz ya nos cuenta la llegada de los
Celtas, una nueva cultura con un dominio cada vez más completo del
hierro y todo lo que lleva asociado. Una banda de guerreros que
abandona las altas montañas de la Suiza actual y terminará
viviendo, los supervivientes, en la costa norte de Galicia, La
Marina.
Lo Celta fue, básicamente, una
cultura, una manera de hablar y de vivir. Una sociedad guerrera que
sería el germen de los llamados pueblos bárbaros. Una vez que se
derrumba el Imperio Romano, su gran enemigo, se vuelve a la sociedad
guerrera pera ya no como tribus sino como reinos: los Suevos y los
Visigodos. De los druidas se pasa a los sacerdotes cristianos pero el
esquema es el mismo.
La Matriz era invariable y sus
resultados palpables. Los romanos concentraban a la gente en villas y
ciudades pero los bárbaros volverán a una estructura más dispersa,
al estilo celta.
Es una novela de aventuras, no un
ensayo o estudio de arqueología. Cuento las cosas de una manera
atractiva pero reflejando lo mejor posible cómo fue la vida en
Europa en aquellos lejanos milenios anteriores al Imperio Romano y la
historia escrita.
Relato desde cómo era una boda celta a
la pesca en el mar cantábrico, pero de una manera amena para que
usted disfrute con el libro.
Es un bardo, Aimergín, el que comienza
a contarnos las aventuras de Kuniz y los suyos, y le seguirá su hija
Feli conservando la memoria de su tribu y reuniendo a los chavales
para que la memoricen.
Como inspiración podría nombrar
algunos autores pero sobre todo la Odisea de Homero, el libro de
aventuras, pues Kuniz es bastante osado, y odioso inclusive.
¿Hay fantasía? Pues claro que sí,
era una cultura muy fantasiosa y diferente de la actual. Vivían en
el campo, pescando en los ríos o el mar. En contacto con la
naturaleza y los seres que la habitan.
Es la vida anterior al cristianismo
romano, siglos antes de todo eso.
Me han preguntado porqué no escribo
sobre el tiempo actual, lo que sale en las noticias; pero es que me
aburro soberanamente con esos cuentos. Me fui a la Edad de Piedra, y
poco a poco avanzando hacia tiempos históricos, los escritos. La
raíz, el tronco y las primeras ramas, ya sé cómo es el árbol que
llamamos Europa y sobre todo España. Una de mis fuentes ha sido un
completo estudio de mi ADN y el de mi esposa Aurora, una vez que lo
comprendes es como mirar un libro abierto.
Por cierto: en fechas próximas habrá
cambios muy interesantes por todo el mundo y quizá algún lector
caiga en la cuenta del porqué me marché a los tiempos en que
cazaban bisontes con jabalina. Estén atentos a las novedades, y
disfruten con mis novelas.