Boletín de Hospitaleros Voluntarios, septiembre 2026.

 


Novedades


Amigos hospitaleros. Se pasó la primavera y el verano, hemos podido cubrir

prácticamente todos los tunos de 2026 y en todos los albergues, felicito a todos los

voluntarios y agradezco vuestra entrega, disponibilidad y trabajo.

Queda el otoño y el invierno, ya están prácticamente todos los turnos cubiertos, pero no

podemos relajarnos, la temporada no ha terminado aún. Siempre es bueno tener

algunos voluntarios en reserva, para posibles bajas de última hora.

Celebramos el día de Santiago, 25 de julio, con pequeñas muestras festivas en la

acogida a los peregrinos de ese día, desde una chocolatada, hasta unas papas con

chorizo. Misas y bendiciones.

Hemos tenido la fortuna de vivir en muchos de nuestros albergues, un eclipse total de

sol el pasado 12 de agosto. Un día especial para recordar en el camino.

Y un lugar muy especial, fue la torre de la iglesia de Santiago el Real de Logroño, donde

además de la experiencia estelar, pudimos compartir merienda en las alturas entre

peregrinos y voluntarios.


Una Colaboración


Lo que significa para mí ser hospitalera

Desde 2022 regreso una vez al año a un albergue de la red de Hospitaleros

Voluntarios para reencontrarme con mi alma peregrina, en contacto con aquellos que

siguen caminando, como lo han hecho millones de peregrinos desde hace siglos.

Cada estancia es un paréntesis de gracia y protección, una burbuja fuera del tiempo:

la burbuja del Camino.

La universalidad y la inclusión que se viven en el Camino me conmueven

profundamente. Peregrinos del mundo entero, de todas las edades, géneros, orígenes

y religiones caminan juntos, comen juntos, duermen bajo el mismo techo, rezan juntos

y comparten sus historias. En un mundo tan herido por las divisiones, ellos se

convierten, sin saberlo, en artesanos de paz.

Formamos un solo cuerpo que avanza día tras día, paso tras paso, albergue tras

albergue, hacia Santiago de Compostela.

Las lágrimas suben a mis ojos cuando veo a una peregrina ucraniana compartir la

mesa con una peregrina rusa. En el Camino desaparecen las fronteras humanas y

permanece solamente lo esencial: nuestra común humanidad.

El Camino de Santiago abre el corazón. Lo ensancha. Nos enseña a mirar al otro con

amor verdadero y misericordia. Permite entregarse con confianza dentro de un espacio

seguro, sencillo y profundamente humano.

Cada año vuelvo a encontrar ese espíritu del Camino, pero cuando soy hospitalera lo

siento todavía con más fuerza.

Cada día acojo a decenas de peregrinos en el albergue, ese refugio sagrado que para

muchos representa un santuario de descanso, serenidad y consuelo. Después de

tantos kilómetros, el albergue se convierte en una pequeña tierra prometida.

Y cada día recibo también a decenas de peregrinos-ángeles, porque creo

profundamente que cada persona lleva dentro una chispa de lo divino.

Acojo a cada peregrino como si fuera Cristo mismo quien llamara a la puerta.

Ofrecer hospitalidad con amabilidad, escucha y cariño se convierte entonces en una

forma de oración.

Y no estoy sola. Junto a mis compañeros hospitaleros, los responsables de la

parroquia, el sacerdote y el espíritu de Hospitaleros Voluntarios, nace siempre una

atmósfera única. Cada uno llega con su propia historia, su carácter, sus heridas, sus

talentos o su experiencia. Y, sin embargo, ocurre el milagro.

Personas que no se conocían terminan formando una sola familia. Después de la

quincena ya no somos compañeros: somos amigos para toda la vida.

Ser hospitalera es, de alguna manera, tocar el paraíso aquí en la tierra.

El servicio a los peregrinos llena mi alma de alegría y sentido. Me eleva hacia una

dimensión más profunda, donde comprendo que servir también es amar, y que amar

es quizá la forma más pura de acercarse a Dios.

Regina


Convocatorias


Encuentro anual de Hospitaleros voluntarios 2026.

El encuentro tendrá lugar en Arévalo (Ávila), en las instalaciones del colegio de los

salesianos, paseo de Don Bosco nº 1, en los días 5, 6, 7 y 8 de diciembre, comenzando

el día 5 en la tarde, y terminando la reunión el día 8 después del desayuno.

Todos los interesados ya pueden ir solicitando plaza para asistir al encuentro desde el

momento en que lean este boletín.

Se confirmará su plaza a vuelta de email, donde se le indicará la forma de pago.

El coste total del encuentro es de 160€ aproximadamente.

La fecha límite de inscripción, si aún quedan plazas, será el (lunes) 16 de noviembre.

El resto de la información con el contenido del encuentro se enviará a primeros de

noviembre a los hospitaleros que vayan a participar, vía correo electrónico personal, no

será a través del Boletín de Hospitaleros.

Se solicitará plaza a través del email manuelhosvol@caminosantiago.org


In memoriam


El 5 de septiembre Monique Rigole, una hospitalera que sirvió en Zamora, Nájera y

Grañón en España y en Corbiny y St Ferme en Francia, falleció de manera repentina.

Monique también fue entrenadora de hospitaleros, ofreciendo cursos en Calgary durante

los últimos 10 años, brindando la oportunidad de servir a muchos peregrinos. Monique

hablaba varios idiomas y era conocida por su amabilidad y dulzura con los peregrinos.

Todos nosotros y la comunidad de peregrinos de Calgary la la extrañaremos mucho.

D.E.P.

DOGMAS

 



La humanidad ha padecido durante milenios las más variadas tiranías. Casi todas apoyadas en el templo y la espada. Lanzas y espadas son bien visibles; las armas que utilizan los creadores y dirigentes de cultos no son tan aparentes, pero igual o más de efectivas.

Por reducción literaria, para nuestra comprensión, hoy solo mencionaré los dogmas.

Una manera actual de acercarnos al tema son los lenguajes de programación para las máquinas.

Rutinas variadas de obligado cumplimiento en cuanto la maquinaria se pone en marcha.

A poco o nada que usted sepa de este tema le resultará transparente. ¿Y en los seres humanos? Hay similitudes bien claras.

¿Porqué un culto, cualquier culto, se sustenta en dogmas? De obligado cumplimiento por sus fieles.

¿Porqué a los dogmas iniciales se van añadiendo más y más? Que deberán aceptar y cumplir, sí y también, sin rechistar, los creyentes.

¿Lo va visualizando mejor ahora? Es transparente su funcionamiento.

En la máquina programable, de propósito específico o universal, las rutinas obligan a un comportamiento específico, previsible; mecanizar una pieza, por ejemplo.

Al creyente se le obliga a acudir a un templo y depositar el diezmo o similar en manos de sus gestores.

Los dueños de las máquinas quieren maximizar beneficios, los amos de los cultos también.

El dogma, la rutina, no está sujeto a discusión, se ha de cumplir a rajatabla. Si la máquina, una fresadora por ejemplo, no ejecuta fielmente sus rutinas, se la desenchufa y se pone en revisión. Tal vez termine en la chatarra. Si el creyente fiel pone en duda algún dogma se le manda a la Inqui... Perdón, que ya no tiene mazmorras; se le excluye de su comunidad, se le extraña, se le hace ostracismo. Como le hicieron a Sócrates.

¿Poner en duda un dogma?

Una máquina, un torno multiplicador, no puede dudar de sus rutinas. No tiene con qué, o cumple fielmente lo programado o no. ¿Puede un creyente fiel poner en duda un dogma? Del culto que sea.

¿Van viendo el diseño? Es transparente.

¿Hasta qué punto los seres humanos nos comportamos como máquinas biológicas? Sobre todo los materialistas. ¡Ojo! Que existen cultos, como los comunistas, que son tan dogmáticos o más que los que nos quedan de la Edad Antigua.

Discurra usted conmigo: ¿cuántos dogmas está siguiendo fielmente desde que era un niño? Sin cuestionarlos en lo más mínimo.

Por causa de los dogmas la humanidad se lleva matando milenios, y lo sigue haciendo al día de la fecha.

Discurra usted, vecino. ¿O es que está prohibido hacerlo?



 


Kuniz el celta, mi nuevo libro


Kuniz el celta, mi nuevo libro


El tercero de una serie de libros basados en la investigación de mi ADN y el de mi esposa.

¿Cómo somos los españoles actuales? ¿Cómo eran nuestros ancestros?

Genéticamente similares a nosotros, cambia la cultura. La Edad de Cobre, de Bronce, de Hierro, la llegada de los Celtas a la península ibérica. Los Keltoi.

Después llegaron los romanos para expulsar a los cartagineses de Aníbal y su conquista posterior. Que les llevó 200 años conseguirlo, que se dice pronto.

Es una novela lo que he publicado, no un texto para estudiar en clase. ¡Aventuras!

Que no estoy contando durante 40 páginas como construían las cabañas de madera o piedra y los techados de paja. ¿Cómo era aquel mundo de los druidas y los guerreros que se extendió por Centroeuropa?

Yo tengo mis propias ideas y las expongo desde la primera página.

Escuchar a Aimergín, el bardo.

Usted nunca habrá leído algo ni parecido. Lo que hoy día conocemos como celta es mayormente leyendas irlandesas de la Edad Media. Recuerdos de historias de casi mil años antes.

Las naves de los Artabros pescando por el mar cantábrico, antes de hubiese cántabros.

Recuerdos de la Edad de Bronce y anteriores como el Juego de las Ruedas, Henges, y los laberintos grabados en las piedras, que olvidado su propósito tomaban por serpientes. Así los celtas o galos del noroeste de la península se decían “hijos de la serpiente”. Serpientes ellos mismos, y así los conocieron los legionarios de Julio César cuando les envió a conquistar aquel territorio.

Nos queda su ADN.

Una vida terrible, refugiados en castros, todos contra todos para conseguir campeones, guerreros intachables y victoriosos con su torques en el cuello. En algunos poblados incluso las mujeres peleaban a caballo. Todos contra todos. El mundo de los celtas.

Más primitivos fueron los pueblos que llegaron con el derrumbe del Imperio Romano: los vándalos y los suevos. Solo destruían, nada construían. Barbarie.

Un mundo tremendo, muy distinto del actual. Nosotros somos sus descendientes y la tierra permanece. Y el mar.

Somos los españoles. Averigüe usted su pasado ancestral, y se sorprenderá.

Mi esposa y yo aprovechamos aquellos meses del confinamiento, ¿usted lo recuerda? Para hacernos unos test de ADN, y enviarlos a esta dirección.

Averiguar que tienes rastros genéticos similares a unos neandertales encontrados en una cueva del oriente asturiano tiene su cosa, soy velludo y cejijunto, sí. Pero cuando te sale que por parte de padre eres descendiente de los Yamnaya, como les nombra ahora, al hijo mayor de Daniel, el alemán, que era el mote que tenía desde niño mi padre, me caí de la silla del ordenador.

La rompí y tuve que comprar una nueva, ¡de la risa que me dio!

Los tipos más parecidos a mí, genéticamente, se encuentran en Irlanda y Escocia.

Soy un español con ocho apellidos leoneses. Fue una gozada la exploración que realicé y relaté en los tres libros sobre las migraciones europeas.

Tal vez publique un cuarto antes de fin de año.

¡No se lo pierda!


 

Boletín de Hospitaleros Voluntarios, septiembre 2026.

  Novedades Amigos hospitaleros. Se pasó la primavera y el verano, hemos podido cubrir prácticamente todos los tunos de 2026 y en todos los ...