No es lo mismo que religiosidad, y a menudo están enfrentadas pues así como al ser carnal le puede venir muy bien acudir a un templo o celebración religiosa, al espiritual eso le espanta. Es encerrarle entre cuatro paredes.
“Salí de noche y como en celada”, para que no le atraparan.
Es un famoso verso de San Juan de la Cruz. Así como el hombre carnal vivía encerrado en su monasterio, o incluso en una cueva, su santo, su espíritu, salía a diario de allí. A darse una vuelta, por el Campo Cuántico, como le dicen ahora.
Juan estudió con los Jesuitas y en la Universidad de Salamanca, no era un analfabeto. Incluso le tocó hacer de profesor, sí.
Fueron tiempos crueles, de una tiranía feroz, la de los Austria, y con una Inquisición siempre al acecho de posibles disidentes. Tenías que ser muy fino publicando algún texto para evitar denuncias y condenas.
¿Ven la diferencia entre religioso y espiritual?
Para unos los templos y mazmorras, para otros, los intangibles, la libertad de salir a... darse una vuelta con las amistades. A donde y con quien les diera su real gana.
Mortificaciones y ayunos al carnal, delicias al espiritual.
Así vivieron en aquellos siglos. ¿Y hoy día?
Dormida España, luz del mundo, sumida en un materialismo de pacotilla, consumiendo sin pensar toda la bazofia que nos llega del otro lado del charco.
Transgénicos, transhumanistas, trans...
Trastornados es lo que son, y trastornos son sus obras. ¿No será que estamos viviendo una tiranía como en tiempos de San Juan de la Cruz?
Tal vez sea por los productos sintéticos que les inyectaron en el organismo; posiblemente reaccionan con las emisiones telefónicas.
Erase un hombre a un celular pegado.
Era un móvil mayúsculo y bien conectado.
Era las 5G caminando, una pantalla iluminando, era...
Cuando impongan las 6G todos serán zombis.