Novedades
Amigos hospitaleros, hemos llegado a noviembre de 2026 y es momento de abrir el
cuadrante de 2027, desde este momento ya podéis solicitar destino para el próximo
año. Iré atendiendo vuestros ofrecimientos por fechas de proximidad, empezando por
enero, febrero, marzo, etc.
Puede que tarde un poco en responderos si vuestro destino
está en los meses de verano u otoño. Tened confianza que todos los hospitaleros
tendréis un destino asignado, y no dejéis de indicarme vuestras preferencias, que si se
puede será bien atendidas.
Encuentro anual de Hospitaleros voluntarios 2026.
El encuentro tendrá lugar en Arévalo (Ávila), en las instalaciones del colegio de los
salesianos, paseo de Don Bosco nº 1, en los días 5, 6, 7 y 8 de diciembre, comenzando
el día 5 en la tarde, y terminando la reunión el día 8 después del desayuno.
Todos los interesados ya pueden ir solicitando plaza para asistir al encuentro desde el
momento en que lean este boletín.
Se confirmará su plaza a vuelta de email, donde se le indicará la forma de pago.
El coste total del encuentro es de 160€ aproximadamente.
La fecha límite de inscripción, si aún quedan plazas, será el (lunes) 23 de noviembre.
El resto de la información con el contenido del encuentro se enviará a los hospitaleros
que vayan a participar, vía correo electrónico personal, no será a través del Boletín de
Hospitaleros.
Se solicitará plaza a través del email manuelhosvol@caminosantiago.org
Una Colaboración
Reflexiones de un hospitalero
He estado de hospitalero en el albergue municipal en Logroño, ha sido
mi segundo turno este año, el primero, después del curso, fue en El Burgo
Ranero. Este ha sido muy distinto y quiero comentar algunas cosas.
VOLUNTARIOS
Como entiendo que esta organización, si bien no es religiosa, tiene unos
fines y objetivos que están muy cerca de la fe, no sorprenderá si
comento mi experiencia en Logroño interpretándola desde un punto de vista
católico y mi relación con Dios.
Durante estos quince días he hecho más cosas que barrer, fregar, registrar
peregrinos y todos esos trabajos "indeseados" que los hospitaleros
voluntarios, hacemos por los peregrinos diariamente. Ya sabéis como es
este trabajo y no voy a descubrir nada.
No voy a negar que, en esta quincena, en algunos momentos de mis tareas
diarias, si he pensado para quien estoy trabajando, sí lo merece, o no lo
merece. Como no soy Dios, no puedo separar el trigo de la cizaña, cada uno
cuando llegue ante el Apóstol rendirá cuentas o no, ese no es mi
cometido.
Yo hago mi trabajo.
Pero Dios ha querido ponerme unas pruebas en esta quincena, no las voy a
mencionar por orden temporal o de importancia, eso no es lo relevante.
Primero me puso delante a Iraia, se veía a las claras que no era una
peregrina, nunca pretendió simularlo, solo era una mujer en apuros y la
ayude, la alojamos y por la tarde la sentamos a nuestra mesa de tertulia de
hospitaleros y nos contó su vida. Eso fue fácil.
Después vino Geanpiero un italiano de Cerdeña, al que un conductor de
autobús más empeñado en cumplir su horario que en atender a su cliente,
dejó en Logroño sin su mochila de peregrino un sábado. Lo alojamos le dimos
una toalla y ropa de otros peregrinos para que pudiera lavar la suya y se
quedó con nosotros varios días. Como la oficina de Alsa estaba cerrada el
domingo, el lunes lo acompañe, porque no hablaba español, ni inglés, a
buscar su mochila y volví el martes y el miércoles y el jueves.
Geanpiero fue un ejemplo para todos, no dijo una palabra más alta que otra
y lo más fuerte que le escuche "esto no se cree"
Todas las mañanas no
ayudaba en las tareas de limpieza antes de ir juntos a la estación de
autobuses. Eso fue fácil, solo tenía que andar tres kilómetros para ir y
volver y hablar con la empleada de Alsa, Natalia, para que buscara la
mochila de Geanpiero.
Después apareció un magrebí, no sé su nombre, me contó que mañana empezaba
a trabajar y estaba buscando donde dormir. Fui con él a la policía
municipal donde me indicaron donde estaba el albergue de transeúntes y le
acompañé hasta la puerta. Allí le dejé y di mi misión por cumplida. Eso fue
fácil.
El siguiente fue un australiano, llegó en los últimos días y llego tarde se
le veía que venía cansado, le di una cama como a cualquier otro. Fue muy
amable y respetuoso conmigo, no puedo decir lo mismo de todos los
peregrinos que atendemos, lo sabéis bien.
A la mañana siguiente se
había ido, como todos, pero apareció de nuevo justo cuando abrimos la
cancela del patio para irnos a desayunar, me dijo que le dolía la rodilla
que si se podía quedarse otra noche. Le di una cama de abajo, le dejé la
mochila en su habitación y le dije que no podía entrar hasta la una. Eso
fue fácil.
El último día Dios me mando la última prueba, ya no había más días ya no
quedaba nada por hacer, ya estaba todo limpio, solo quedaba registrar unos
peregrinos más y al día siguiente volvería a mi confortable vida,
misión cumplida, conciencia tranquila.
Cuando vuelvo con unos huevos para hacer la comida veo en el patio a dos
subsaharianos con grandes bolsas y les pregunto qué buscan y me responden
que buscan el albergue y les contesto que este no es, que tienen que ir al
otro, pero ya han ido y está lleno.
Los eche, con bonitas palabras, pero les dije que no se podían quedar y
tenía 56 camas vacías. Ese día no llenamos ni de lejos, una "peregrina"
oriental, renunció a su plaza porque no tenía un enchufe cerca de su cama
para recargar el celular.
Esa fue la última prueba y la más difícil y sé que suspendí.
Creo que tenemos que hacer una reflexión como organización, ¿estamos aquí
para ayudar a niños ricos a disfrutar de unas vacaciones "distintas" y
económicas? Yo soy el último en llegar y seguramente esta reflexión se la
habrá hecho alguien más, pero a mí el sentimiento que me queda es ese.
Si viviera en una pequeña ciudad, esta sería mi carta de renuncia y me
iría ahora mismo a Cáritas a hacer lo que no pude hacer por esos dos
muchachos. Pero no es mi caso, vivo en un pueblo muy pequeño donde esa la
labor no existe.
Así que tengo, también yo, que reflexionar sobre qué voy a hacer el año que
viene, ya tengo claro que no quiero nada más grande que El Burgo Ranero,
pero a lo mejor el Señor me dice otra cosa, ya veremos.
Convocatorias
Taller de Literatura y escritura creativa para hospitaleros veteranos
Lo celebraremos en el albergue de Zamora los días 22, 23 y 24 de enero de 2027.
Nuestro compañero y escritor Ángel Luis Moraga, será nuestro guía para todo aquel
hospitalero o peregrino que le guste enfocar sus caminos en las letras, en formato
actividades, diario de peregrino, etc.
Los interesados, deben de ponerse en contacto en angeluuiss@hotmail.com
El curso tendrá un aforo máximo de 15 participantes.
¿El camino “de” o “hacia” las estrellas? Funciones y sentidos del Arte en la ruta
jacobea.
viernes 29 de enero de 2007 (por la tarde) al 31 de enero. Hospital de peregrinos de S.
Juan Bautista, del Grañón
Descripción:
El Camino de Santiago constituye un auténtico itinerario histórico, cultural y natural que
hunde sus raíces en la dimensión religiosa de la peregrinación a Compostela.
Durante
siglos así se ha manifestado a lo largo de toda la ruta jacobea, por lo que podemos
hablar también de un camino de Arte. Con esta formación, nos proponemos explorar las
funciones y los significados del patrimonio histórico-artístico jacobeo, desde su
dimensión religiosa y didáctica hasta su papel en la acogida y la experiencia del
peregrino. Una invitación a comprender las manifestaciones artísticas en su contexto
histórico, descubrir las historias que guardan y reconocer cómo, más allá de su valor
estético, siguen despertando emociones y abriendo caminos hacia otras formas de
mirar, comprender y sentir la ruta jacobea.
Director del curso: Juan Ibáñez Castro.
Interesados escribir a marina@parroquiadegranon.es
Creciendo en el Espíritu del Camino.
Del 26 al 28 de febrero de 2027
Hospital de peregrinos de San Juan Bautista de Grañón.
Serán unos días para descubrir parte de esta riqueza espiritual y despertar y cultivar la
propia de cada uno de nosotros.
Ponentes varios. Coordina Alejandro Pérez González, Párroco de Grañón.
Interesados escribir a: marina@parroquiadegranon.es