La civilización es siempre primero femenina, y después masculina. Observemos qué están haciendo con las europeas. Nos hablan unas luchadoras de violencia de género. ¿Dramático o tragicómico? Pero se callan los nombres de los autores y los lugares de procedencia de los que la perpetran.
Esos “autores” reclaman nuestros derechos en cuanto pisan territorio europeo, pero se comportan como lo que son: bárbaros.
En su continente no pueden reclamar nada, pues nada son y les pueden quitar la vida en un abrir y cerrar de ojos. Las diferencias entre ricos y pobres en sus países son abismales, abrumadoras, y eso es lo que se traen consigo a Europa.
A ver si nos quitamos la venda de los ojos; nos están progresivamente empobreciendo y ellos, en sus países, no mejoran, pues los jóvenes escapan como pueden hacia el norte.
En Europa tenemos vida biológica y existencia espiritual, pero insisten en mezclar churras con merinas para ganancia de los... pastores. Grave error, materialismo de salón.
La raza y la espiritualidad europea son diferentes de las de otros continentes.
Hace siglos creó el Cristianismo y lo expandió por otros territorios a la par de sus conquistas, pues era y es una civilización superior. Si yo fuera de Camerún o Malí estaría tirando por los de allí. Les invito a leer mi novela Casa de Vida, ambientada en África, con los africanos como protagonistas. Les quiero un montón, por ello soy consciente de sus diferencias y dificultades para sobrevivir diariamente.
No solo es la carne, es también el espíritu lo que nos diferencia.
Yo soy de Vicente Aleixandre, no de Aimé Césaire, aunque lea a los dos poetas.
Me ha llevado años tener una cultura propia, esencialmente española. Pienso en español, no en swahili. De joven recorrí Marruecos de norte a sur, hasta las cimas de la cordillera de Atlas.
Atlas, se le sigue llamando así, ¿verdad? Estuve en la ciudad española de Ceuta a la ida y a la vuelta, haciendo compras, tomando unas cañas y comiendo plácidamente.
Las Columnas de Hércules, Hércules, ¿se le sigue llamando así, verdad? Jamás han sido marroquíes. Es un estado de nueva creación.
Plus Ultra, mis encantadores vecinos.