Exóticas
tecnologías utilizadas en la II Guerra Mundial, que están
comenzando a ser desclasificadas. Y también sobre la expedición del
Almirante Byrd a la Antártida y sus consecuencias.
En
la imagen una nave estrellada en Italia, año 1933, que fue estudiada
por los científicos italianos, y después de la guerra, por los
yanquis.
En
esta otra vemos un fotomontaje del almirante y la batalla en la costa
antártica.
Hola, hola, mis panzudos amigos, ¿qué
tal va todo?
¿También usted?
Observo, aunque siga aplatanado, que
mis parroquianos y otros venidos de otros lugares estamos echando
unas barrigas impresionantes, pletóricas, ¡a reventar camisas y
pantalones!
Barrigas estomacales y también tripas
cerveceras. Espeluznantes, ¿y eso porqué?
Parece que tuviéramos una pelota de
baloncesto en vez de estómago.
¿Qué está pasando con nuestras
conciencias?
Todas las buenas esposas saben que al
español se le gana por el estómago, pero... ¿tanto comemos?, ¿y
qué será lo que estamos engullendo?
Tragones, no perdonáis una tapa en un
bar cualquiera, un pinchito gratis, no; todo pa´l buche.
¿Avidez? ¿O es por otra causa?¿No
estarán actuando sobre nosotros utilizando extrañas tecnologías?
Es que no ganamos en peso, apenas,
ganamos en volumen, bastante. ¿Será por la masa madre o por el
desmadre padre? ¿No se siente usted hinchado? ¿Le cuesta entrar en
los pantalones? ¿Abrochar los botones de las camisas del año
pasado?
Le diré un truco: saque la lengua
fuera, sí, con el hueco que esta deja libre conseguirá abotonar ese
último tormento redondo.
No se sienta usted atrancado, ¡saque
pecho, pardiez! Y la lengua si es menester, camine derecho, siéntase
grande, querido, amado; pero sin olvidar que donde hay miel siempre
aparecen los moscones: los envidiosos flacuchos y paliduchos.
Protéjase, que la codicia y la
avaricia son muy malas consejeras.
No permita que le bloqueen, que tengan
su cerebro controlado, que le obliguen a llevar una vida servil y
vana. No coma cualquier cosa y sin pensar, poco y variado es lo mas
aconsejable.
Nuestra barriga nos está diciendo algo
alto y claro: ¡nos están machacando!
Hola mis recuperados amigos, ¿qué tal
llegamos a fin de mes?
Hay un grupo de I.A., que se están
volviendo influyentes. Atentos: están manejadas por tipos oscuros,
siniestros incluso. Estar al loro y saber elegir bien con cuales
trabajáis.
Rechazar todo lo que os suene a
estereotipado, truculento, manoseado, lugares comunes. Cybermonedas,
Versión Oficial, todo eso.
Comenzar a ser Tecnoconscientes
para no dejarse manejar tan fácilmente.
Estudiar un poco, aprovechar el tiempo
libre para dejar de ser tan... creyentes.
La Fe no es ciega, y mucho menos la
Esperanza y la Caridad. Todo lo hacemos a las claras.
Nada escapa a la Visión del Señor. No
os ocultéis.
Entre sol y sombra continuaremos,
toreros, afrontando a la muerte. Seremos brillantes, qué digo:
¡resplandecientes!
Dejar de buscar la wifi allá donde
vayáis, ¡hablar con la gente!
No nos comemos a nadie, se lo dice un
león que vive en un barrio lleno de... humedades.
Donde hay humedad hay... alegría, ¿o
no?
Hay Casas Comerciales que tienen
tecnologías exóticas que pueden registrar la luminosidad especial
de cada lugar. Gente codiciosa y maliciosa, también circula por ahí
tratando de infectar a los peques con problemas de sexualidad. Para
confundirlos y dañarlos. No les paséis una.
¿Usted cuanto tiempo libre tiene para
matar?
Yo soy un pensionista y puedo parecer
Rambo III en según qué circunstancias.
¿Está usted pensando en algo
paralegal?
¿Dejar el teléfono en casa y
marcharse a un paradero desconocido?
Sin referencias comerciales, sin dejar
aviso en las redes sociales; al Puerto de Vega, ¡a cazar la ballena!
A Palacios del Sil a ver a la osa Lechugina y sus oseznos. No les
gusta el ajo, no; lleve usted una ristra en el coche y si se topa con
ellos se la enseña. ¡Verá cómo corren! Y sino unos petardos
valencianos. Son mano de santo con estos peludos, e incluso con los
jabalíes. Sí.
Hay mucha gente aficionada a hacerlo en
cualquier ocasión; igual, igual que hace... 500 años.
Son cosas de la Matriz 3D que se
resisten a desaparecer. Miras la tele, un partido de fútbol, o las
noticias en el teléfono y de continuo te golpean con “galletas”
para “alimentar” tu inconsciente.
Y después sales tú, por ahí,
presumiendo de...
Deberíamos aprender a apantallarnos de
ese bombardeo constante.
Yo suelo desconectar sentándome a leer
o escribir, también una ducha calentita hace mucho.
Es bueno masajearse la nuca y el
cogote; dentro está el cerebro reptiliano, que nunca descansa.
Yo suelo rascarme la coronilla, la
parabólica que le digo, cuando algo me extraña. Ya lo hacía de
chaval, en mi es algo automático.
¿A usted le pasa algo similar?
Ignoramos que se están utilizando
contra nosotros tecnologías exóticas, inaudibles incluso, y que
afectan a nuestra salud. Tan solo sentimos sus efectos y no sabemos a
qué achacarlo; no somos tecnoconscientes. Por eso digo lo de
sentir picores o calentones súbitos, cosas así.
Deberíamos de dejar de ser tan
ignorantes, y echarles en cara lo que están haciendo; que sabemos
quienes son, que muchos salen en la televisión y la prensa. Infames.
Tenemos que empezar a darnos cuenta de
los sucios manejos que han utilizado en contra nuestra, durante
milenios. Por ejemplo: cambiar el luminoso mensaje y obra de Josuá,
Jesús, de Nazaret, el de las parábolas y el Sermón de la Montaña
por el invento de la Religión Cristiana Romana, un montaje muy
oscuro que denunciaron en su momento tipos como Arrio o Prisciliano.
Los Nazarenos fueron una cosa, hebreos,
y los Cristianos, otra, romanos. Y no conocemos la diferencia,
enterrada bajo un montón de dogmas, inventados para su dominio
mental.
Bienaventurados los pobres de espíritu
porque ellos verán a Dios.