Constante renovación
Si usted observa la naturaleza verá
que nada sucede y sin embargo está cambiando constantemente.
Son ilusorios esos mundos planos e
inmutables que nos hacen creer pues todo en el universo es temporal,
movimiento constante, cambios.
Gracias a los telescopios podemos
percibir cambios cósmicos. Tal vez en un par de años ya se pueda
realizar alguna Base Lunar, sencilla, seguramente situada en alguno
de los polos del pelotón. Pero tendrán que encontrar solución al
problema del polvo que cubre la superficie.
Es metálico, sobretodo está compuesto
de aluminio y titanio, y muy abrasivo. Trajes, guantes y botas, todo
tendrá que ser muy especial, para sobrevivir en un entorno muy duro.
Pero se podrán hacer descubrimientos muy interesantes, comenzando
por la propia factura del pelotón.
Encontrarán agua suficiente a nada que
busquen bien.
Podrían incluso montar una estación
de televisión e instalar cámaras enfocadas hacia La Tierra.
Cosas así. No harían falta tantas
antenas por todas partes para recibir las imágenes. Confiemos que se
les ocurra llevar cámaras de calidad y de a todo color, y que las
monten sobre unos buenos trípodes.
Aquí abajo hay un lugar muy
interesante para preparar la exploración espacial y es el Polo Sur;
ocupado por el continente antártico. Se dan unas condiciones tan
extremas que se pueden simular las que se encontrarán en Marte,
Ceres o las lunas de Júpiter.
La juventud se va a encontrar con retos
impresionantes de aquí en adelante. Comenzando por el control de la
natalidad. Los pueblos que no se sepan adaptar pasarán mucha hambre
y necesidad.
Si se siguen comportando como animales
de rebaño padecerán las consecuencias de ese comportamiento. A
mayor materialismo mayores desastres les esperan.
Cuanto más se aferren a las cosas
materiales mayores serán sus pérdidas; el nacionalismo es un cáncer
de nuestra humanidad. Esas ideas de pueblos puros y diferenciados de
todos sus vecinos no son propias de este mundo, ya es hora de que nos
demos cuenta. Que se vayan a un planeta para ellos solos, hay muchos
en esta galaxia.
Son leyes universales a lo que aludo,
no la opinión de un escritor de ciencia ficción.
Hoy día todavía millones de personas
intentan cambiar de lugar de residencia, incluso de continente, pero
no por razones espirituales, de crecimiento personal, tan solo por
las materiales.
Tener una casa mejor, un automovil, un
móvil, una piscina, aunque sea municipal.
Son gente palpable, que quiere cosas
tangibles, que se puedan llevar a la boca, pues todo lo demás para
ellos es espúreo; como su conciencia.
¡Qué gran engaño!
Lo que tenemos por sólido, casi
inmutable, apenas tiene duración, como nuestras vidas.
Y lo que podría perdurar son nuestros
"desatinos", como enseñaba Cervantes; pues no solo
cambiará el clima atmosférico también el económico.
En su Alma, en su "disco duro"
lo que quedará grabado es su último amor, no su declaración de la
renta cuando usted fallezca. ¿Se entiende esto o no?
Si le tienen atado por el dinero se
puede usted liberar por el amor, al menos temporalmente.
Es una ley universal, no una opinión.