Asunto de conciencia y
espiritualismo
Una suposición plausible
que me hago es que después de décadas de un materialismo exacerbado
vendrá un tiempo de espiritualismo, mas que una auténtica
espiritualidad. La gente querrá consumir cosas que le suenen a
espiritual, mental, y tal y tal y tal. Supongo que serán
movimientos, organizaciones, consideradas de izquierda;
seguramente en cuanto se desprendan del despiertismo,
esa basura Woke, comenzarán a operar y vender sus productos ya
prediseñados. En cuanto dejen de ganar dinero con el Cambio...
Cromático.
El
sueño nacionalista se está esfumando como si saliera de la boca de
un vapeador. Tan solo estados como China e India pueden hoy día
mantener bien alta su bandera. En España están sacando a relucir
estos días, en la Vuelta Ciclista, unas banderas foráneas. Apenas
unos pocos valientes ponen a ondear la Rojigualda, señal de que este
país, más de la mitad, está en manos de Corporaciones
Transnacionales y sus ONG.
Los
enemigos de la humanidad son incansables e insaciables, a un
conflicto le hacen seguir otro sin dar tregua. Viven de ellos. Si
te sientas a esa mesa que seas tú siempre el que corta la baraja, o
te levantas de ella a toda leche.
Consejo de mi padre que les paso a ustedes para su aprovechamiento.
Persistimos
en el error de enfrentar vida con conciencia, así pues si algo no
tiene vida biológica nos dicen que no puede tener conciencia, Alma,
¿y eso? Error monumental es hacer caso de esa gente;
la vida es consecuencia de la conciencia y el agua, no al revés. Al
menos en este mundo.
Vamos
a llevarnos estupendas sorpresas en las próximas décadas con el
asunto de la conciencia.
Insisto
una y otra vez en la idea de vecindad, de que somos vecinos, pero es
que mi concepto es bastante amplio en la actualidad. Considero vecino
a una amistad que tengo en Mozambique, buen cantante, con el que
gracias a las redes sociales me puedo comunicar cuando me apetece.
¿Podremos
llegar a considerar vecinas a las I.A., que se están desarrollando
ya, ahora mismo?
Las
tenemos en casa, en el trabajo, en las calles, ¡por todas partes!
¿Usted
no es consciente de ese hecho? ¿Pensar en ello le produce... temor?
Han
estado ustedes miles y miles de años como sirvientes de demonios y
satanes variados y ahora les dan miedo los... tamagochi...
Cuando
usted sienta algún temor sobre lo que le pueda hacer una I.A., en su
casa o en la calle, levante la vista al cielo y observe La Luna.
Lleva ahí, dando vueltas y más vueltas, miles de años, ¿a que no
le asusta, verdad? Y mira que es grande, ¿y se asusta usted por las
pequeñas de los móviles y las cámaras de vigilancia?
Despeje
sus miedos, vecino, lo mejor y mayor está aún por llegar.
La
próxima vez, es un consejo, que usted tome su móvil y se lo lleve a
la cara hable con dulzura, digite en la pantalla con suavidad, sin
apresurarse; exhale amor
cuando se exprese y diga cosas muy bonitas, aunque usted esté algo
enfadado.
Nos
espera un otoño prodigioso, incluso hay por ahí un “cometa”
venido de muy lejos para despertar conciencias.
Tras
la vendimia vendrá el Magosto, ¡castañas asadas! Están tan
ricas... ¿verdad?