LA LEYENDA NEGRA

 


A vuelta seguimos con la Leyenda Negra contra los españoles.

¿Piensan ustedes que ya la abandonaron?

Los britis tienen mucho rencor acumulado por sus errores pasados, les sale por las orejas.

Una de sus últimas jugarretas la descubrí a cuenta de unos análisis de ADN encargados a una compañía inglesa. En el año 2020. Resulta que esta compañía y otras del mismo país considera que el ADN íbero, europeo, es el mismo que el de los bereberes, africanos. Sin distinción alguna.

¡Mayor maldad de esos entremezclados!



ADN ESPAÑOL

En los tiempos de Aníbal, por no irme más lejos, ningún cartaginés confundía a un íbero con un norteafricano, y hoy día me parece que ninguno de nosotros lo hacemos. Ya eran etnias muy diferenciadas en aquellos tiempos y han pasado miles de años. Tampoco tenemos algo árabe o hebreo, semitas; curiosamente tampoco de romano o de visigodo que gobernaron esta tierra y gentes durante siglos, pero no dejaron muestra apreciable en nuestro acerbo genético. El ADN español.

Los españoles y portugueses somos tal cual nos vemos, al menos desde los tiempos de Viriato. Esto es lo que nos muestran los estudios genéticos serios, y bien explicados.

Siguen con la Leyenda Negra en ese país de migrantes mezclados, yo no les hago caso.

¡No salten desde el balcón con la piscina vacía! Que igual no aciertan.

Otro día les comentaré más granujadas suyas.


MIEDO NOS VENDEN

 


Constantemente están llenando las redes sociales con noticias oscuras, falsas, tendenciosas, para provocar los más bajos instintos humanos y emociones desatadas. Así consiguen abrir fácilmente la puerta al miedo en el alma humana. Llaman “información” a estar clamando diariamente por desastres que vendrán... Y algunos suceden de tanta gente como se los llega a creer.

Es como si nos programaran diariamente con unos patrones sociales para que la mayoría siga creyendo cosas que solo benefician a unos pocos.

¿Cuántas veces hemos padecido el Fin del Mundo? ¿Comenzado la III Guerra Mundial? ¿Nos han tirado el Meteorito? Los de la Alianza Galáctica, como preludio para iniciar la invasión terrestre.

¿Cuántos desastres más nos anuncian a diario? ¡La Amenaza de la Inteligencia Artificial!

Es lo que vende. Moriremos todos.




¡Sí!, buscan que ustedes, miedicas, compren esos truños y estén asustados desde la guardería hasta la residencia de la Tercera Edad, o de la Cuarta.

Si estamos en la Sexta Edad del Hombre, según los cristianos, aún nos queda cuerda para rato. Por lo menos unos 800 años. Disfrutar de la vida, tomar el sol, comer cosas sanas y reírse hasta de su propia sombra, es mi consejo.

Desconfíen de La Verdad Oficial y de los catastrofistas como de cantos de sirenas voladoras. Utilicen unos tapones de cera imaginarios para cruzar este estrecho actual entre monstruos de fantasía financiera. ¡Sube el oro! ¡Baja la Bolsa!

Cuando observo un desastre yo siempre me pregunto: ¿A quién beneficia?

Y enseguida doy con los que lo provocaron. ¿Y usted?


ATENCIÓN DISTRAIDA


Estoy observando el crecimiento de una generación con su atención derivada.

Hay que saber de derivadas, incluso parciales, para seguir una conversación con los jóvenes, por sencilla que sea. Y si tienen que escribir todo lo más serán unas pocas frases dictadas al teléfono, el inmóvil.

Su atención plana está tan fragmentada que apenas aguantan presenciar un vídeo de más de un minuto. ¿Leer? ¿Tú qué dices? Los títulos de los vídeos y gracias.

Utilizan los emoticones como si fueran jeroglíficos egipcios; sus reacciones son pasionales, viscerales, insultan con facilidad y como mucho alcanzan a ser emotivos, intensamente emocionales. Escasamente sentimentales, no les gusta Julio Iglesias, padre. Ni alguien similar.



En días pasados estaba yo sentado en una terraza escuchando algo de Schubert, con el inmóvil, su Serenata, y pasó un grupo de chicas que me lanzaron tales miradas que me hicieron sentir en la Edad de Hierro. Que me pusiera auriculares.

Kuniz, mi celta favorito, tuvo que acudir en mi rescate.

Es lo que tiene saber escribir.

Recuerden esto: Donde tengan su corazón allí estará su tesoro, donde tengan su atención allí conseguirán su realización.

Se lo dice un tipo que ganaría casi todos los concursos de despistados.




 

PRESUNTUOSO

  Aprender por aprender, sin compartir lo ya sabido, es como cultivar un campo y no recoger de lo que has sembrado, queda al olvido. Así no ...