Laberinto de muerte, de Philip K. Dick
Novela publicada en el año 1970
Ben Tallchief se aburre con su trabajo en una nave de transporte de mercancías, así pues le sale una oración, un pedido al Intercesor. Es aceptada su queja y le enviarán al planeta Delmak-O.
Allí se divertirá, seguramente. Todo dependerá de las acciones del Mentafactor por un lado y del Destructor de Formas por otro. Y no será el único que irá a parar a ese mundo extraño.
Morley y su esposa también irán gracias a la feliz intervención del Caminante.
Y no serán tres sino unos cuantos más los nuevos colonos. Pronto descubrirán que están solos y aislados de toda la galaxia.
Tallchief morirá asesinado de un certero disparo en su propio cuarto de estar.
La pequeña colonia o estación espacial en tierra está repleta de pequeños aparatos, muchos de ellos son replicadores. Pueden duplicar lo mismo una pluma para escribir que un librito ya escrito, pero cada aparato tan solo hará una copia, una cosa unica.
La llegada de un nuevo colono, Ned Russell, comenzará a alterar el aburrido comportamiento de los colonos, regido por la lectura de un Libro de Culto. Y la muerte de la hermosa Susie Smart decide a unos pocos colonos a salir de la colonia y buscar... El Edificio.
Como mucho descubrirán que intentar crear una nueva religión mezclando unos cuantos cultos terrestres en una I.A., solo producirá un gran... truño.
En este enlace una estupenda crítica de la novela, que no es de las mejores de Dick, pesada y cargante, pero llena de hallazgos insospechados como en casi todas sus obras.
https://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op00520.htm
