Es tiempo de amarse y de unirse, cada uno consigo mismo y con sus semejantes.
Vienen cambios que se percibirán como calamidades; tomar un café fuera de casa será casi prohibitivo. Veremos tambalearse instituciones centenarias, como el Vaticano, y la ruina de muchos bancos y estados.
Para hacer una buena tortilla hay que cascar unos cuantos huevos.
Se marchará mucha gente buena para... el otro barrio. Por buenazos. Que Dios está en todo y en todos.
Mejorará el clima planetario hacia estadísticas como las que conocimos de chicos, en los años 70.
Lo que se perdió, como los glaciares de los Pirineos, no se va a recuperar pero volverá a verse una España más verde que la de estos últimos 10 años.
Las I.A., harán películas sin actores humanos y ustedes las verán en la tele comiendo palomitas.
Nada tendrán, vecinos, y la felicidad correrá por cuenta propia. Evite vicios y malas compañías.
Anticipar las jugadas del contrario, eso nos enseña el ajedrez, le conducirá al menos a firmar unas honrosas tablas.
Recuerden: quieren tirar Europa abajo, y España es su cabeza. No la perdamos por fruslerías.
Viene un tiempo de bárbaros, empapados de odio y maldad, y de nada serviría ahora amurallar las ciudades, ya los tenemos andando por nuestras calles, o en patinete.
Es una Agenda, o plan mayúsculo, muy bien diseñado. ¿No lo ve usted?
Es transparente.







